Univers Mironià

Hay lugares que dejan huella. Que se respiran, que se viven, que te transforman. Mont-roig del Camp es uno de ellos. No solo cautivó a Joan Miró, sino que lo impulsó a pintarlo, a convertirlo en su cuna creativa, en el paisaje emocional que lo llevó a dedicarse plenamente al arte y que nunca dejó de representar.

MONT-ROIG DEL CAMP, LA TIERRA QUE PINTÓ MIRÓ

Aquí es donde todo empezó. Entre el rojo intenso de la tierra, el verde de la naturaleza y de los campos de cultivo, el azul profundo del cielo y del mar, y la luz dorada del Mediterráneo, nació su universo artístico. Aún hoy, si escuchas con atención, podrás sentir los latidos creativos de Miró resonando por todas partes.

El Mas Miró: el origen de un genio

A las puertas del pueblo, rodeado de olivos y silencio, se alza el Mas Miró. Esta masía familiar fue el refugio y la fuente de inspiración del artista durante décadas. En este espacio íntimo y lleno de vida rural, Miró pintó obras esenciales como La Masía (1921-1922), símbolo de su profunda conexión con Mont-roig.

Visitar el Mas Miró es adentrarse en el mundo personal del artista, pasear por sus espacios originales y comprender cómo este rincón del Baix Camp dio luz a una nueva manera de mirar el mundo.

El Tapiz Miró-Royo: la reinvención del arte textil

En el corazón del casco antiguo, la Iglesia Vieja acoge otra joya del legado mironiano fruto del diálogo entre dos artistas: el Tapiz Miró-Royo. Creado a partir de un diseño original de Miró y tejido por el maestro Josep Royo, esta obra monumental simboliza la colaboración y la continuidad de su espíritu creativo.

Los colores, las formas y la textura del tapiz nos recuerdan la vitalidad y la energía que Miró siempre encontró en Mont-roig.

Sigue los paisajes de Miró

Descubre el paisaje que inspiró el universo de un genio.
Camina por sus caminos, respira la misma luz y déjate cautivar por la magia que aún hoy llena cada rincón de Mont-roig del Camp.

LA MASÍA

La Masia” es la creación más emblemática de la etapa figurativa del artista. La minuciosidad de la obra, como si de caligrafía se tratase, enamoró a Hemingway que le compró el cuadro. Es un inventario de la cotidianidad de la vida campesina, quería resumir en un solo cuadro toda su vida en el Mas. Se cuenta que después de empezarlo en Mont-roig lo terminó en París descalzo, pisando tierra y hierbas del Mas.

PLAYA DE MONT-ROIG

A Joan Miró le gustaba bajar a la playa de la Pixerota a nadar y a hacer ejercicio físico. Era la playa donde dibujaba sus conocidas estrellas mironianas y que más tarde se convertirían en uno de los símbolos más representativos de su obra. La playa de la Pixerota le sirvió de inspiración para crear una de sus primeras obras pictóricas, “Playa de Mont-roig”.

MONT-ROIG, SANT RAMÓN

Las formas naturales del Espacio Natural de la Ermita de la Roca inspiraron al joven Miró, quien dejó fluir allí su influencia cezanniana. El artista afirmaba que el secreto de su obra era el equilibrio, y precisamente ese equilibrio lo encontró en el conjunto de la Ermita de Sant Ramón: su posición sobre el peñasco rojo, las formas cúbicas de la roca y la manera en que todo el paisaje parece desafiar las leyes físicas cautivaron profundamente al genio.

MONT-ROIG, EL PUEBLO

El cuadro Mont-roig, el pueblo es una de las representaciones que Miró dedicó al pueblo de Mont-roig. La pintura muestra la vista desde Les Creus, donde destaca la majestuosidad de la Iglesia Nueva y un entramado de casas apiñadas que dejan entrever calles longitudinales orientadas hacia el mar. Esta obra pertenece a la primera etapa pictórica del genio, marcada por una mirada atenta y emotiva al paisaje de Mont-roig.

PUEBLO E IGLESIA DE MONT-ROIG

El cuadro Pueblo e iglesia de Mont-roig es una de las interpretaciones que Miró hace de su pueblo natal. La obra sintetiza todo el trabajo realizado hasta entonces y, al mismo tiempo, anticipa su nueva etapa figurativa. Aparece la figura de un campesino, un gran número 173 trazado intencionadamente, las típicas cañas de tomates que se transforman en simbólicas estrellas mironianas, y al fondo, la Iglesia Nueva en construcción.

Explora el paisaje emocional de Joan Miró

Sigue la ruta El paisaje emocional de Miró y descubre los escenarios reales que inspiraron sus obras.

Visita Mas Miró, la cuna de su creatividad

Pasea por los espacios donde vivió y creó, contempla los objetos cotidianos que le fascinaban y adéntrate en la masía que siempre llevó en el corazón.